jueves, 19 de enero de 2012

Mar sin tiempo de nuestros labios.

No necesito nada
tan solo mis piernas
mis brazos, mis labios
el cuerpo entero pleno,

para recorrer el mundo
-que es el paisaje infinito de tu cuerpo-
surcando el tiempo, como el agua, avanzando
con el espíritu palpitante y desnudo
meciéndose al son de la alegría
de los sonoros horizontes
que has despertado con tu risa,

con tu fuerza de ola alborotada
navego en las mareas gozosas
que me despliegan el sol del pecho
ondulándome el fuego reflejo prendido
de tu azogado e impetuoso corazón.

Iluminado temblor que me nace inmensa
vientos de esperanza, cantos tenaces,
estrellas que vibran la común ternura
atrayéndonos fuertemente en nuestra luz
nada más es necesario,
al mar sin tiempo de nuestros labios.

2 comentarios:

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

¡ Qué alegría me da este poema enamorado, Noelia !
Vívelo, respíralo... sé feliz :)

Un abrazo

Volarela dijo...

Parece que veo un galope eufórico de dos caballos desbordados por la pasión.

Como cantan tus versos: sólo es necesario un cuerpo desnudo y un alma desnuda para experimentar ese mar sin tiempo.
¡Maravilloso mar!

Miles de besos, poetisa. :)