domingo, 9 de octubre de 2011

Música, acaríciame lo sagrado.

Pintura: Marc Chagall "El violinista azul"



Música, acaríciame lo sagrado
méceme en el pulso
que se doma de tu presencia
de amor continuo.

Bésame la fuente que te nazco
para ser como tú,
madre que cura mi enfermedad.

Afíname de tu belleza fluida
para amarte como eres
para escucharte clara
en el estremecer de mi alma.

Recuerdo tu vientre, caricia de color
tu baile haciendo el amor,
el viento embriagador de tu canto
cuando me aventuro en tocarte,

y un éxtasis de felicidad me invade
cuando juego ejercitándome del dolor

para amar lo sencillo de todas las cosas
musicarlas como haces tú,
y ser correspondida.


Haydn, Joseph 4th violin concerto in G-dur

4 comentarios:

Volarela dijo...

En la música está todo escrito. Antes incluso de la palabra, ella existía. Creo que todo lo creado tiene su voz musical, y entre todos creamos sinfonías. Todo el universo es sinfónico.
Me encantan tus letras apasionadas, me son muy familiares.
La música siempre te corresponderá porque fluye por tu alma como el agua por tu sangre. Ella también te ama.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Qué hermosa pintura la de Chagall, Noelia :) Y tus versos, como siempre, un baile lleno de vida, repleto de sugerencias.

Un abrazo

GAB dijo...

wow.

La música. La que es.

Besos.

Nedda dijo...

Hermoso, Noelia. La música es desde siempre una gran inspiradora...