jueves, 23 de septiembre de 2010

aroma de Córdoba




A mi tía Juaquina

El Sol adora silencioso,

la aceituna de los olivos

cargados, como de amor,

en un abrazo que se expande

el aroma de ambos

mecidos en unión con el viento,

los sentidos laten correspondidos

desde la raíz al cielo,

aleteando de verde música

los campos agradecidos

como del agua que el Sol levanta

y cuida de caer en los olivos.

3 comentarios:

DANI dijo...

Créeme si te digo que he volado por encima de esos olivos y que su olor se siente desde la nube once a la derecha ;)

Besos bonitos

GAB dijo...

Esa imagen me hizo recordar ciertos sueños donde todo es posible y puedes ver con ayuda de tu poema esos olivos cargados aleteando de verde.

Fantastico.

Un abrazo

manu dijo...

Me hiciste relajar (tanto), que me dieron unas ganas terribles de dormir una siesta bajo la sombra cordobeza, en total armonia.

Beso!!